MIT ha desarrollado un laboratorio óptico robótico capaz de montar y ejecutar experimentos con láser bajo demanda. El sistema coloca lentes, espejos y otros componentes en carcasas con códigos QR, y después ajusta su posición con precisión micrométrica.

La demostración más clara fue la construcción autónoma de una cavidad láser de sobremesa. El robot completó 50 maniobras en unos 30 minutos y pudo reajustar la alineación cuando los investigadores introdujeron perturbaciones físicas en el montaje.

El interés no está solo en ahorrar tiempo de laboratorio. Un sistema así podría mantener experimentos ópticos funcionando 24 horas, repetir montajes con más consistencia y acelerar pruebas de materiales para cámaras, pantallas, células solares, gafas AR/VR o tecnologías cuánticas.

El equipo también trabaja en acceso remoto mediante una aplicación en la nube. Si esa visión madura, investigadores externos podrían enviar protocolos a laboratorios robóticos y recibir resultados sin reconstruir manualmente cada experimento.