La receta estándar en el aprendizaje de robots es recopilar cientos de demostraciones de expertos en un robot real, entrenar una política de aprendizaje de imitación con esos datos y luego evaluar la política ejecutándola muchas veces en el mismo robot real. Ambas etapas (recopilación y evaluación de datos) son lentas, costosas y difíciles de reproducir: fallas de hardware, cambios de iluminación, objetos que se salen de su lugar y cada nueva tarea significa más horas en el laboratorio.

Una pregunta natural es si podemos reemplazar parte de este trabajo con robots reales por un simulador. Los simuladores clásicos basados ​​en la física son potentes, pero construir uno para una nueva tarea significa modelar manualmente geometrías, contactos, fricción y deformación, y el simulador resultante a menudo todavía no se ajusta lo suficiente a la realidad como para que se transfieran las políticas entrenadas en él.

En nuestro trabajo tomamos un camino diferente. Construimos un simulador de mundo interactivo: un modelo de predicción de vídeo aprendido y condicionado por la acción que, dada la imagen actual y una secuencia de acciones del robot, predice los siguientes fotogramas puramente en el espacio de píxeles, sin ningún motor de física en su interior.

Puede conectar un dispositivo de teleoperación y controlar el robot a través de este modelo mundial aprendido durante más de 10 minutos a 15 FPS en un solo RTX 4090, y el vídeo previsto se mantiene estable y físicamente plausible. – La evaluación de políticas se vuelve escalable y reproducible, porque podemos aplicar muchas políticas a través del simulador en condiciones idénticas.