La nueva mano robótica de Tech Xplore propone cambiar entre varias pinzas con un único motor, una forma de reducir la complejidad mecánica sin renunciar a la versatilidad de agarre.

La idea ataca tres frenos habituales en manipulación robótica: peso, coste y riesgo de fallo. Cuantos menos motores y subsistemas haya, más fácil resulta integrar la mano en robots que deben moverse entre tareas distintas.

Si el diseño funciona fuera del laboratorio, puede simplificar el hardware de sistemas destinados a fábricas, logística o entornos donde los objetos cambian mucho de forma y rigidez.